Aprender idiomas y su relación con el cerebro

Aprender idiomas y su relación con el cerebro

Aprender idiomas y su relación con el cerebro

En las academias de idiomas en Rafelbunol saben que el cerebro es la parte del cuerpo humano que más se ejercita al aprender un nuevo idioma. Su funcionamiento aún está en estudio y los cerebros de las personas que hablan más de un idioma son de los más analizados.

En realidad no se sabe aún si la capacidad de aprender idiomas se adquiere o es innata. Lo que sí que se ha sacado en claro es que el idioma materno debe ser aprendido durante los primeros cinco años de vida y que la capacidad para su aprendizaje reside en el hemisferio izquierdo del cerebro. Concretamente, se encuentra en el fascículo arqueado, un haz de fibras nerviosas que conecta el lóbulo temporal con el frontal y une las regiones auditivas con la región motora.

De todas maneras, un idioma que no es materno, tanto en adultos como en niños, ayuda a mejorar las propiedades cognitivas del cerebro. Esto es muy beneficioso, ya que retrasa la aparición de enfermedades degenerativas, en concreto demencias y alzhéimer. De hecho, aprender un idioma nuevo pasados los 50 en academias de idiomas en El Puig puede ser altamente beneficioso teniendo en cuenta estos factores.

También aumentan las capacidades ejecutivas, de manera que el cerebro aprende cómo hacer las cosas a través de este componente de memoria de trabajo. Gracias a este aprendizaje, se aprenden a tomar decisiones mucho más rápidamente y de manera mucho más eficaz.

Aprender un idioma nuevo, de todas maneras, depende tanto de la capacidad que se tenga para ello como de la motivación. Un cerebro que no procese la información tan rápido como otro se puede entrenar, dependiendo de lo motivada que esté la persona.

La edad no es un factor importante a la hora de aprender idiomas. Todo el mundo es bienvenido en English Space. Esperamos tu visita.

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